TALLER DE ICONOS

Encuentro de familias

En el pasado encuentro mundial de las familias del 2006 celebrado en Valencia nuestro Santo Padre Benedicto XVI nos recordó con fuerza: "Los desafíos de la sociedad actual, marcada por la dispersión que se genera sobre todo en el ámbito urbano, hacen necesario garantizar que las familias no estén solas. Un pequeño núcleo familiar puede encontrar obstáculos difíciles de superar si se encuentra aislado del resto de sus parientes y amistades. Por ello, la comunidad eclesial tiene la responsabilidad de ofrecer acompañamiento, estímulo y alimento espiritual que fortalezca la cohesión familiar, sobre todo en las pruebas o momentos críticos. En este sentido, es muy importante la labor de las parroquias, así como de las diversas asociaciones eclesiales, llamadas a colaborar como redes de apoyo y mano cercana de la Iglesia para el crecimiento de la familia en la fe."

En respuesta a este llamada del Santo Padre y buscando cubrir las distintas necesidades que vamos descubriendo en el camino espiritual, ha hecho que el Espíritu Santo haya impulsado a un grupo de familias a crear un nuevo espacio de encuentro, donde familias de diversa índole y diversa procedencia podamos encontrarnos, compartir, enriquecernos y crecer espiritualmente.

Con el deseo de que esta pequeña llama que se ha encendido se extienda cada vez más, queremos invitarte a ti junto a tu familia a participar en los Encuentros de familias que se celebran en el Monasterio de la Trinidad en Mutxamel (Alicante)

Para cualquier duda o aclaración aquí os dejamos nuestros móviles y correos:
Toni: 676.64.34.21 ( Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. ) Begoña: 686.75.16.38

https://www.facebook.com/endefamilia

Queremos hacer nuestra la exhortación que Pablo hizo a Timoteo cuando, en la segunda carta, escribió: “Te encarezco ante Dios y ante Jesucristo, que con urgencia prediques la Palabra de Dios; que lo hagas a tiempo y a destiempo, cuando convenga y cuando no convenga. Convence, aconseja, reprende si es necesario, insta a hacer el bien; y en todo tiempo, con paciencia, proporciona a tu pueblo el alimento espiritual de la Palabra de Dios” (4, 1-2). Por eso, sentimos nuestra esta llamada del Señor para hacer llegar su Palabra a todos los hombres, allá donde éstos se encuentran: en las calles, en las plazas, en las casas y lugares de trabajo, etc., y ello con todos los medios a nuestro alcance. No como quien se siente la verdad misma, sino como quien se siente enviado por el Señor sabiendo que no dispone más que de un poco de harina y un poco de aceite, pero que no puede guardárselo para sí.

 

"Desde el principio, lo más importante para nosotros era, precisamente, el mantenernos inmóviles ante Dios para poder caminar con los hombres.

Éste era el sentido de nuestra comunidad de amor, y ésta sería la flecha que orientaría nuestra vida hacia el encuentro constante con el Señor. Nuestra misión sería, desde el principio, mostrar a los hombres el rostro de Dios, su amor y su plan de salvación."

(Peregrinos de la intimidad con Dios)

 

¡POR EL AMOR DE DIOS, AMAD AL SEÑOR!

P. Alberto María

 

La Fraternidad nació en Alicante. Hoy cuenta con dos Monasterios:

  • Monasterio de la Trinidad en Mutxamel, Alicante
  • Monasterio de la Transfiguración en Castellón

En la Fraternidad Monástica de la Paz, Dios nos ha llamado a ser monjes y monjas según el modelo de vida, de espiritualidad, que la Iglesia recibió de los Padres del Desierto. Creemos que el camino de seguimiento de Jesús que ellos recorrieron es totalmente valido, orientador y enriquecedor para nosotros hoy.

Para nosotros es tan valioso su ejemplo, el modo de seguir a Jesús, porque el testimonio de sus vidas nos muestra que por ese camino lo alcanzaron. Llegaron a gozar, ya en este mundo del Paraíso, de la familiaridad con Dios. Su testimonio más fuerte, manifestado de muy diferentes formas, es el de que Dios es lo único necesario, la mejor parte, el Absoluto de sus vidas.

No pretendemos calcar su forma de vivir, en muchos aspectos imposible o inadecuada para el momento actual, pero sí el espíritu que les impulsaba, la radicalidad evangélica con que vivían. En sus fuentes han bebido muchos monjes y monjas de oriente y occidente, y a ellas nos hemos acercado a beber también nosotros.

El espíritu del primer monacato, el que floreció en Egipto, en Siria, en Capadocia, le da a nuestra vida consagrada contemplativa una cierta forma, en parte común a toda vida monástica, que se plasma de un modo peculiar, un estilo propio, según el carisma recibido, que es lo que nos identifica y nos diferencia de otros caminos monásticos.

La influencia del monacato primitivo se manifiesta en nuestras aspiraciones, en el modo de orar, de obedecer, de gobernar, de acoger al hermano, de negarnos a nosotros mismos... La vida de los Padres del desierto nos da una pauta con la que contrastar nuestros criterios, un estímulo para perseverar en el camino emprendido. Podemos decir con toda verdad, que ellos son los Padres espirituales de la Fraternidad Monástica de la Paz, nuestros Padres.

Hacer una síntesis de la historia y camino espiritual de la Fraternidad Monástica de la Paz supone remontarnos a los principios cuando el P. Alberto María, tras su encuentro con la Renovación Carismática y una lectura desde el corazón del Peregrino ruso, experimentó un cambio profundo en su vida y comenzó a dejarse conducir por un camino de peregrinaje interior que le llevaba a peregrinar hacia la intimidad de Dios. Fue un acontecimiento que se le impuso. Dios salió a su encuentro y le encomendó una tarea, una misión: “vivir para Él, inmerso en Dios”. Fue el mismo Señor quien, a partir de ese momento, comenzó a llevar las riendas de su vida. El pasaje de la viuda de Sarepta, los distintos hechos y acontecimientos que fueron configurando su vida -en el interior de su corazón-, fueron convirtiendo su vivir cotidiano en una búsqueda insaciable de Dios y en un “andar por los caminos de Dios” – como titulaba él sus primeros apuntes sobre lo que ha sido y es el inicio del Libro de Vida de la Fraternidad Monástica de la Paz y de las fraternidades laicales a ella vinculadas-. El itinerario espiritual seguido por él desde  entonces, ha configurado una manera de vivir peculiar en el seno de la Iglesia, una manera de seguir a Jesús en una vida consagrada por entero a Él.

La Fraternidad Monástica de la Paz fue surgiendo cuando, llamados por Dios- poco tiempo después de que el P. Alberto María iniciara su andadura en solitario por los caminos de Dios- los primeros monjes y monjas se fueron congregando en torno a él. Después, poco a poco, el Señor fue configurando esa manera de vivir que Él había querido manifestar al P. Alberto María.

( Nuevas comunidades en la Iglesia, Theofanía, 15)

 

Este apartado está en construcción. Disculpa las molestias

    Que el Señor te bendiga.

El trabajo en la comunidad

 Unidos a todos los hombres, desarrollan un trabajo manual que les ayude a sentirse uno con Dios, en esa tarea de llevar a fin la Creación, que un día Dios confiara a los hombres. Saben que son colaboradores de Dios y que, si toda su vida debe girar en torno a un vivir inmersos en El, no pueden estar alejados de esa donación total de sí mismos en el trabajo, con el cual los hombres reciben de Dios el sustento necesario.

Su trabajo va a desarrollarse en el propio Monasterio. Por una parte, han creado una pequeña editorial donde publican y dan a conocer escritos de los Padres de la Iglesia -en una traducción pastoral- o de los grandes Maestros de vida espiritual, así como escritos diversos sobre la oración, tratados de iconografía y publicaciones sobre los iconos y su espiritualidad, etc., que puedan enriquecer la vida del cristiano. 

En la actualidad, y retomando la antigua tradición monástica de transmitir la fe y la cultura cristiana a través de los pergaminos -fiados solamente de la Palabra de Dios- han comenzado a producir programas para la TV de la más variada índole con el único fin de anunciar el misterio de Cristo y el Reino que Jesús vino a implantar sobre la tierra

Por ello, la tarea evangelizadora -tan urgente y tan urgida en nuestro tiempo por el Santo Padre- la desarrollan a través de un canal propio de TV mediante el cual «servir a los hombres para reconciliarlos y llevarlos a Dios», como dijera el ángel a San Pacomio en los inicios de la vida monástica. Por ello, dicho canal de TV no tiene publicidad, ni persigue otro fin que el de anunciar el Evangelio sin más recursos que la Providencia de Dios que llega de las maneras más inesperadas.
Un lustro de experiencia demuestra una vez más que la Palabra de Dios mantiene toda su vigencia y se cumple hoy.

 Por otra parte, en un pequeño Taller de Artesanía Litúrgica, policroman imágenes, confeccionan ornamentos litúrgicos y todo tipo de ropa de altar (paños de atril, corporales, purificadores, etc.), pintan velas y cirios pascuales, etc. todo ello teniendo el icono como expresión de la cercanía de Dios, que se hace especialmente presente en la celebración litúrgica.

Teniendo la pintura de iconos como parte de su camino espiritual, no solamente escriben sobre los santos iconos -su historia, su espiritualidad, su composición, su lugar en la liturgia y en la catequesis de la Iglesia, etc...-, sino que disponen de un Taller de Iconos, en el que realizan iconos pintados, según las técnicas antiguas y, también, reproducciones de iconos sobre madera, siempre con el interés de hablar de Dios a los hombres mediante su propio trabajo, aunque propiamente no lo consideran un trabajo. Sienten la pintura de iconos, como una tarea confiada por el Señor y la ejercen en nombre de la Iglesia, como ministros encargados de hacer presente a Dios en el mundo, en los hogares... a través de los iconos. Es, para ellos, un tiempo exquisito de oración, de estar con el Señor plasmando el rostro de Aquel que nos amó primero.

Página 1 de 2